Digger: la nueva película de Tom Cruise que divide a la crítica y apuesta por el humor negro
Tom Cruise vuelve a la gran pantalla mediante un cambio físico drástico y una trama que une sátira, calentamiento global y hegemonía financiera. Bajo la batuta de Alejandro González Iñárritu, Digger aterriza en las salas cinematográficas envuelta en críticas divididas y grandes expectativas en torno a su posible paso por los galardones de la temporada.
El estreno de Digger, previsto para este viernes 2 de octubre de 2026, marca un nuevo capítulo en la carrera de Tom Cruise, quien se aleja de los personajes de acción que han definido buena parte de su trayectoria para interpretar a un multimillonario excéntrico vinculado con la industria petrolera. La película, bajo la dirección del cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu, propone una historia que combina comedia oscura, crítica social y una reflexión sobre las consecuencias de las decisiones humanas.
La producción ha generado conversaciones entre especialistas y espectadores debido a su propuesta narrativa poco convencional. Las opiniones recogidas por Rotten Tomatoes reflejan esta división, con un 55 % de aprobación entre los críticos al momento de su estreno. Sin embargo, las reacciones negativas no han impedido que figuras destacadas de Hollywood expresen su respaldo al proyecto.
Uno de sus defensores más visibles ha sido Guillermo del Toro, quien manifestó en redes sociales su admiración por la escala visual, la ambición y la complejidad cinematográfica de la película. Para el director mexicano, Digger representa una experiencia concebida para disfrutarse en una sala de cine, más allá de las convenciones narrativas habituales.
Una evolución corporal que simboliza una nueva era para Tom Cruise
En Digger, Cruise interpreta a Digger Rockwell, un empresario petrolero originario del sur de Estados Unidos que ha construido una enorme fortuna y lleva una vida aislada en una lujosa propiedad. Su personaje se caracteriza por una personalidad extravagante, una apariencia envejecida y una condición física muy distinta de la imagen atlética que el actor ha proyectado durante décadas.
A sus 64 años, Cruise asumió el desafío de representar a un hombre entre 10 y 12 años mayor que él. Para conseguirlo, el equipo de producción recurrió a maquillaje prostético y recursos técnicos que modificaron considerablemente su rostro y cuerpo, incluyendo una apariencia de calvicie, cabello gris y un marcado sobrepeso.
Durante la presentación del tráiler en Los Ángeles, el actor explicó que esta transformación requirió una planificación minuciosa. El proceso involucró decisiones relacionadas con la iluminación, las lentes de cámara, los colores del maquillaje y la comunicación entre los departamentos responsables de construir la apariencia del personaje.
González Iñárritu también destacó el trabajo realizado por Cruise, al que describió como una transformación extraordinaria que fue mucho más allá de los efectos visuales. Ambos coincidieron en que el proyecto representaba una oportunidad creativa diferente a las experiencias que habían acumulado durante sus respectivas carreras.
El director catalogó a Rockwell como una figura carismática, jocosa y sumamente difícil de pasar por alto. No obstante, su carácter también esconde un matiz perturbador: tras semejante encanto se oculta alguien capaz de persuadir al resto para que respalden sus determinaciones, aun cuando estas acarreen repercusiones fatales.
¿De qué trata Digger y cómo aborda el cambio climático?
La trama gira en torno a las repercusiones de los negocios de Rockwell. El avance muestra una catástrofe medioambiental vinculada a su empresa petrolera, cuyas consecuencias financieras podrían llegar a los US$ 18 billones.
Ante la magnitud de la crisis, el multimillonario decide intervenir personalmente para resolver el problema que su propio negocio habría provocado. Su objetivo consiste en presentarse como el responsable de salvar a la humanidad, aunque sus métodos y motivaciones forman parte de los elementos centrales de la sátira.
La sinopsis oficial presenta su trama como un esfuerzo frenético por erigirse en el redentor del planeta antes de que el impacto de sus propios actos acabe arrasándolo todo.
El cambio climático funciona como uno de los ejes temáticos de la película, pero la propuesta no se limita a representar una catástrofe ambiental. La historia también examina la manera en que las personas con poder económico y político pueden construir relatos para influir en la percepción pública de sus decisiones.
En sus comentarios sobre la producción, Guillermo del Toro destacó precisamente la manipulación de las narrativas como uno de los asuntos centrales de la película. Esta perspectiva amplía la lectura de la historia y conecta sus elementos de ficción con discusiones contemporáneas sobre responsabilidad empresarial, comunicación pública y poder.
Humor negro y sátira política en una historia poco convencional
Los adelantos promocionales revelan que Digger se vale de la exageración y la comedia negra para construir su trama. La participación de John Goodman en el papel de mandatario estadounidense acentúa la dimensión política de un relato que aparenta interrogar los vínculos entre los magnates, los organismos oficiales y las resoluciones que impactan en la ciudadanía.
El tono recuerda a películas como Dr. Strangelove (1964), de Stanley Kubrick, y One Battle After Another (2025), de Paul Thomas Anderson, producciones que recurren a situaciones absurdas y personajes extremos para abordar temas complejos.
González Iñárritu ha señalado que la comicidad del filme surge en gran medida del contraste entre la comedia y la tragedia. En este sentido, los momentos más absurdos se transforman asimismo en situaciones divertidas, sobre todo en aquellos instantes donde los protagonistas procuran dar explicaciones a elecciones que resultan complicadas de sostener.
La combinación de estos elementos contribuye a explicar por qué las primeras reacciones han sido tan diversas. Mientras algunos espectadores pueden conectar con su propuesta visual y su humor provocador, otros podrían encontrar dificultades para seguir una narración que se aparta de las estructuras más tradicionales del cine comercial.
Además, quienes ya han visto la película han recomendado acudir a las salas sin conocer demasiados detalles de su argumento. Según estas impresiones, los avances promocionales ofrecen una visión limitada de lo que realmente sucede en pantalla y revelan poco sobre algunos acontecimientos importantes de la historia.
Un reparto internacional y expectativas en la temporada de premios
El reparto de Digger congrega a figuras de trayectorias y edades diversas. Acompañando a Tom Cruise y John Goodman, figuran intérpretes de la talla de Riz Ahmed, Sandra Hüller, Emma D’Arcy, Burn Gorman y Corey Johnson, entre otros.
La presencia de Hüller, conocida por su participación en Project Hail Mary, y de D’Arcy, protagonista de House of the Dragon, amplía el perfil internacional de una producción que combina figuras consolidadas con talentos reconocidos por sus trabajos recientes.
A pesar de que las primeras valoraciones de la crítica han resultado dispares, el trabajo de Cruise ya suscita debates acerca de sus opciones de conseguir galardones en la temporada de premios que se aproxima. Juan Carlos Arciniegas, presentador del programa Ojo crítico de CNN en Español, ha apuntado que este personaje bien podría colocarlo dentro del grupo de actores valorados de cara a los premios Oscar.
La posibilidad de una nominación dependerá de la evolución de la recepción de la película y de las decisiones de los organismos encargados de las premiaciones. Por ahora, su transformación física, el trabajo de dirección y la naturaleza poco convencional del personaje constituyen algunos de los aspectos más comentados de la producción.
Con Digger, Cruise se aparta de las grandes franquicias de acción para adentrarse en otro registro, al tiempo que González Iñárritu propone una trama que une sátira, conciencia ecológica y gran espectáculo visual. El filme aterriza en los cines precedido por un animado debate en torno a sus pretensiones narrativas y su particular mirada sobre la responsabilidad, la influencia del poder y la mirada de la sociedad.
